Los textiles, después del mobiliario y la iluminación, son una parte primordial a la hora de decidir y ejecutar el interiorismo de un espacio.

Cuando tenemos que decidir que estilo le vamos a dar a nuestro interior, hay que pensar no solo en el mueble sino también en cómo vamos a vestirlos.

Si escogemos el lino, el ambiente será natural, fresco y mediterráneo. Si nos decidimos por el terciopelo, le daremos un estilo sofisticado, rico y glamuroso. Y con las cretonas estampadas con chenilla, lo veremos clásico e inglés. Estas son 3 ejemplos que os pongo aunque hay muchísimas combinaciones más, que según las mezclemos crearemos ambientes muy diferentes entre ellos.

Tonalidad y color del tejido

No solo es importante el tipo de tejido sino también la tonalidad y el color. Como ya sabéis los colores nos mueven las emociones. Por ejemplo, si a la hora de decidir un dormitorio tienes en cuenta el color, lograremos que este espacio relajante y propicio para el descanso… pero de este tema del color y las emociones ya os hablaré en otro blog.

Seguimos con los textiles…. Un salón puede cambiar totalmente su aspecto cambiando la tapicería del sofá, de los sillones, sillas, pufs, cortinas y como no, ¡cojines! Para mí, un salón o dormitorio sin cojines, esta como a medio vestir. Aquí tenéis unos ejemplos con imágenes, porque como dice el refrán “vale más una imagen que 1000 palabras”. Veréis que los cojines son la guinda de cualquier decoración.

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