Si tuviera que concretar lo que es imprescindible, serían los textiles para la casa. Cada una de las piezas que forman el puzzle dentro de la casa son muy importantes, pero, fijaros que casi el 80% de los objetos van acompañados de un textil: mueble tapizado, cortinas, visillos, alfombras, cojines, ropa de cama, mantas o toallas.  En cada estancia encontramos textil; nos aportan calidez, bienestar… este es el éxito de nuestra decoración.

Pueden aportar sobriedad, si apostamos por tejidos ricos como el terciopelo, la seda o el cuero. Frescor, si nos decidimos por los naturales: algodones, linos, sedas salvajes o yutes. Calidez si combinamos chenillas, lanas, terciopelos.

 

Casi el 80% de los objetos van acompañados de un textil

Lo que está claro es que todos ellos nos ayudan a definir un estilo en nuestra casa, solo tienes que atreverte a jugar y encontrar la combinación que más te defina y con la que te sientas mejor.

Te propongo que hagas una prueba y verás cómo cada uno de los espacios de tu casa mejorarán su aspecto solo cambiando los textiles.

En el salón pueden ser los cojines decorativos y una alfombra, en el dormitorio, un plaid de pie de cama y las pantallas de las lámparas de las mesitas, en la cocina, los paños de cocina y las bayetas, en el baño, las toallas.  En definitiva los textiles pueden ayudar a que una casa sea camaleónica.

En mi infancia había una decoración textil en invierno y otra en verano en la que, por supuesto, en invierno eran más cálidos, con colores más oscuro y en verano eran más estampados, con colores mas claros.  Supongo que este recuerdo lo tenéis muchos de vosotros porque era algo habitual en todas las casas. Hoy nuestro ritmo de vida a hecho que esta costumbre se pierda.

Si confiáis en los textiles vuestra casa puede ir cambiando sin grandes inversiones.